Pedanía o Aldea perteneciente al Excmo. Ayuntamiento de Cuenca que esta situada a escasos 3Km. de la misma ciudad. Pese a la cercanía, por su situación aislada entre terrenos de labor y monte bajo, en Nohales se disfruta de una apacible y serena tranquilidad, siendo su silencio apreciado por todos los visitantes que han pasado por nuestro establecimiento.
Nohales es un lugar desde el cual se tiene al alcance de la mano las ventajas de poder visitar una ciudad como Cuenca, emblemática para el turismo, así lo demuestra el estar declarada “Patrimonio de la Humanidad”, una ciudad que ofrece, cultura, arte, naturaleza, gastronomía y diversión, y a la vez, Nohales ofrece poder disfrutar de un descanso tranquilo y apacible, tras la jornada, incluso escuchar, si se es de despertar temprano, el canto de un gallo.
Su pasado ha sido poco estudiado. Tiene un escaso y pobre legado arquitectónico que está limitado a la Iglesia (en uso) de reducidas dimensiones, pero con el encanto de un lugar de oración rodeado de jardines.
Llamativos son los comentarios que han pasado a lo largo del tiempo sobre su uso por instituciones religiosas como el obispado de la ciudad como lugar de recogida de os productos de las cosechas, ganado y otras viandas para nutrir de alimentos a sus miembros y también con destino a los mas necesitados.
Se liga este lugar también al noble nombre del Marquesado de Villena, datos que son muy borrosos y poco creibles.
Un dato totalmente cierto es que parte de la finca original (donde están situados los alojamientos) se dedico a jabonería o fabrica de jabón, de cuyos restos no queda nada. El motivo es las grandes propiedades en sales del agua que fluye por el subsuelo.
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